Los niños adoptados sufren graves privaciones afectivas, que suponen la insatisfacción de necesidades básicas, durante un periodo de máxima indefensión. Algunos, además, han experimentado malos tratos físicos, malos tratos emocionales, abusos o trato negligente por parte de las personas responsables de su cuidado
Como pretendo argumentar en mi exposición de esta tarde, la escuela -y concretamente sus profesores- tienen la posibilidad de jugar un papel importante en la reparación del daño que, en muchos casos, han podido sufrir los alumnos adoptados, convirtiéndose en un espacio de resiliencia.
Y en este sentido me parece muy interesante el artículo de Jorge Barudy “La integración escolar como parte de un modelo de protección infantil basado en la promoción de la resiliencia”. El autor al referirse al daño de los niños y niñas víctimas de malos tratos nos habla de trastornos de apego, del daño traumático, de los trastornos de socialización, de los trastornos del desarrollo…….para concluir que los diferentes profesionales de la infancia tienen que integrar que los miembros de la comunidad escolar, principalmente los profesores, pueden jugar un rol importante en la reparación del daño de los niños maltratados. Para ello tienen que asumir conscientemente el papel de tutores de resiliencia.
La resiliencia es la capacidad de una persona o de un grupo para desarrollarse bien, para seguir proyectándose en el futuro a pesar de los acontecimientos desestabilizadores, de condiciones de vida difíciles y de traumas a veces graves”. (Cyrulnik, B., 2002).
Tras consultarlo con mí Tutora de prácticas y dada la oportunidad del artículo, y dada también la escasez de tiempo para la presentación y coloquio, he decidido entregar una copia del mismo al profesorado al finalizar la presentación prevista para esta tarde para una lectura sosegada del mismo.
0 comentarios:
Publicar un comentario